La desidia de las autoridades amenaza al Sitio Barriles, un lugar que revela la existencia de una cultura que vivió en esa región del año 300 al 600 después de Cristo, y que habría desaparecido por la erupción del volcán Barú.
Allí dejaron una herencia que no sólo demuestra su existencia, sino que además ha revelado parte de sus costumbres y tradiciones.
El área donde un día habitó esta población es hoy propiedad de la familia Landau-Houx, a quienes les preocupa que el Sitio Barriles se pierda en el olvido. A pesar del gran valor histórico del lugar, están huérfanos de apoyo gubernamental para proteger las piezas que allí se han encontrado.
El temor de la familia es que el sitio desaparezca y se pierda, comenta Edna Houx de Landau.
La falta de recursos económicos es una de las principales limitantes que les impide construir las instalaciones adecuadas para preservar las piezas históricas, que se deterioran a consecuencia de las acciones del clima.
El lugar se ubica a unos seis kilómetros de la vía principal del corregimiento de Volcán, en el distrito de Bugaba.
Según cuenta la historia, en 1947 Pedro Corella, junto a su esposa Elisa Serracín de Corella, descubrieron allí una roca esculpida en forma cilíndrica, muy parecida a un barril. De allí el nombre que adoptó el sitio.
UNA ALTERNATIVA SE VISLUMBRA EN EL CAMINO
La señora Houx de Landau cuenta que ante la indifer encia de las autoridades han iniciado los trámites para formalizar la Fundación Cultura Barriles, que se encargaría de proteger y preservar el lugar.
Para ello han segregado 4. 5 hectáreas de la pro piedad para construir un pequeño museo en el cual mostrar las piezas arqueológicas que se han encontrado, como petroglifos o grabados en piedra, metates y urnas que eran utilizadas por la cultura barriles para guardar alimentos, así como para sepultar a sus muertos.
UN LUGAR DE ESTUDIOS
Especialistas de National Geographic, la Universidad Autónoma de Chiriquí, la Universidad Libre de Berlín y la Universidad Humboldt, también de Berlín, Alemania, han realizado excavaciones arqueológicas y diversos estudios en el lugar.
Algunos de los resultados encontrados apuntan a que la desaparecida cultura estaba conformada por grupos asiático-africanos.

































